Entradas

¿Cómo influye el estrés en el aumento de peso?

Diferentes situaciones de estrés, como un divorcio, una mala relación con el jefe o la enfermedad de algún pariente, generan un aumento de peso que no estaría directamente relacionado con comer más o hacer menos ejercicio. La clave estaría en una hormona, el cortisol, que cuando el estrés se vuelve crónico provoca desajustes en el metabolismo. En esta nota, la Dra Marcela Araya de Clínica La Parva, nos explica este importante factor que debemos tomar en cuenta cuando queramos bajar de peso.

Existe cada vez más evidencia de que el estrés juega un papel clave en el aumento de peso. Y es que el estrés crónico interrumpe nuestro sueño y desequilibra los niveles de azúcar en la sangre, lo que conduce a un aumento del apetito y a que comer se transforme en un escape emocional.

Según un estudio realizado por investigadores del University Medical Center de Chicago, diferentes situaciones de estrés -como un divorcio, una mala relación con el jefe o la enfermedad de algún pariente- generan un aumento de peso que no estaría necesariamente relacionado con comer más o hacer menos ejercicio. La clave estaría en una hormona, el cortisol, que cuando el estrés se vuelve crónico provoca desajustes en el metabolismo.

La Dra. Marcela Araya de Clínica La Parva señala que “el estrés produce cambios químicos en el organismo. Estimula la producción de cortisol e insulina que influyen como la leptina en el metabolismo y en el apetito. Todo ello promueve el almacenamiento de grasa en el cuerpo”.

Por otra parte, agrega “cuando alguien sufre niveles de estrés elevados, produce mayores cantidades de unas hormonas llamadas glucocorticoides, que desempeñan un papel esencial en el exceso de peso. Además, el estrés provoca que la grasa extra generada se acumule principalmente en el abdomen”.

Asimismo, una investigación realizada por la Universidad de Yale en Estados Unidos, da cuenta que  la sobreestimulación de neuronas sintetizadoras de orexina del hipotálamo, por estrés mental o ambiental del día, repercuten en la calidad del sueño, que genera insomnio y como consecuencia aumenta el apetito nocturno.

¿Qué es el estrés?

El estrés es el mal del siglo XXI y se produce ante la presencia de un factor estresante, es decir, una situación que genera tensión tanto en el aspecto emocional como físico.

Algunas veces el estrés es pasajero y funciona como un mecanismo de protección, como cuando nos enfrentamos a una situación aguda de peligro. Por ejemplo, si atravesamos una calle y pasa un vehículo rápidamente delante de nosotros y corremos peligro de ser atropellados.

En cambio, si el estrés se mantiene en el tiempo, se pueden llegar a producir daños orgánicos y psíquicos muy importantes, como por ejemplo cuando tenemos problemas familiares, en el trabajo, o estamos sometidos a congestiones vehiculares prolongadas, problemas financieros, etc.

El estrés puede alterar hábitos de vida y fomentar comportamientos que afectan la salud.
Es el caso de los alimentos que tienen una alta concentración de azúcar, estos provocan placer y son los preferidos cuando se está en condiciones de estrés o ansiedad. Un ejemplo clásico es cuando las mujeres se encierran en su pieza a comer un tazón de helado o una barra de chocolate cuando están estresadas.

El insomnio es otro factor que influye, ya que altera las hormonas que pueden reducir la sensación de saciedad e incrementar los deseos de consumir alimentos calóricos que favorecen el aumento de peso.

Por otro lado, está la liberación de sustancias inflamatorias que se producen con el estrés. Éstas favorecen la acumulación de grasa en el cuerpo, especialmente en la región abdominal dando al cuerpo una forma de manzana (se pierde la cintura).

La Dra Araya señala que “es muy importante darnos cuenta la influencia que tiene el estrés en el aumento de peso. Por esta razón, cuando queramos bajar de peso debemos tener en cuenta este factor, pues es tan importante como la ingesta calórica o el ejercicio físico”.

La Acupuntura y sus beneficios

La Acupuntura es una técnica milenaria de la medicina tradicional de China y reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cada vez toma más fuerza en occidente como un tratamiento complementario seguro, el que ha respondido con excelentes resultados.

Leer más