LIMPIEZA FACIAL

Realizar limpiezas faciales de manera constante es una práctica fundamental para nuestra piel. Así mismo, es muy importante que el tratamiento sea realizado por un especialista, para evitar sufrir cualquier tipo de daño en nuestro rostro.

La limpieza facial profunda es un procedimiento cosmético por el cual se eliminan las impurezas y células muertas de la piel, para que así el rostro queda más limpio, suave, e hidratado, además de favorecer la absorción de productos como ampollas o cremas.

Este tratamiento puede realizarse con desincrustación de comedones, con microdermoabrasión o ambas combinadas con máscaras que contienen productos especiales.

¿En qué consiste el procedimiento?

La limpieza facial puede durar entre 60 y 90 minutos dependiendo de cada persona. La cantidad de sesiones es determinada por la evaluación de una cosmetóloga, de acuerdo a la necesidad de cada tipo de piel y su resultado es inmediato.

Los riesgos que puede llegar a tener una limpieza facial son mínimos. Sin embargo,  al utilizar equipos o productos exfoliantes acompañados de productos dermocosméticos, se podrían generar ciertas afecciones en la piel, por ello siempre debe ser realizada por una especialista.