Daniel sufrió una parálisis facial que lo acompleja desde entonces. No muestra su sonrisa y evita el contacto con la gente. La doctora Isabel Thumala y el dermatólogo Rodrigo Loubies, especialistas de Clínica La Parva, realizaron un procedimiento con hilos tensores para devolver la alegría a su rostro. Mira el video y conoce esta innovadora técnica.

¿Qué son los hilos tensores?

Los hilos tensores son de material biocompatible con el cuerpo humano, que se introducen bajo la piel con una aguja especial. Están provistos de pequeñas espículas que les permiten anclarse en el tejido celular subcutáneo. El médico los tracciona, obteniéndose así el efecto de «estirar» la piel.

Sus principales beneficios son producir menos cicatrices y una rápida recuperación. Su desventaja es que no involucra la eliminación de exceso de piel y por lo tanto no sirven para pacientes que tienen laxitud cutánea y necesitan eliminar piel.

Su aplicación en rejuvenecimiento facial se inicia a comienzos del año 2000 y son más efectivos cuanto menos envejecida está la piel. El efecto de los hilos no reabsorbibles es mucho más prolongado en el tiempo.

La mejoría que se obtiene es discreta cuando son usados por sí solos. Los peores resultados que vemos se producen cuando son procedimientos realizados por médicos generales, centros de estética y algunos odontólogos que carecen del conocimiento o no están entrenados en Cirugía Plástica Estética.

Esta técnica, al igual que muchas otras, fue exhibida como panacea al prometer el “rejuvenecimiento en media hora”, siendo de moderada utilidad por sí sola. Su rol más importante parece ser como complemento a otros procedimientos de rejuvenecimiento facial, y también el del Lifting.

Los mejores resultados se obtienen al combinar los hilos con pequeñas cirugías, injertos de grasa, células madres, etc.

Entre los efectos adversos posibles están los problemas locales como moretones prolongados, hematoma en el trayecto del hilo e inflamación reactiva.

Dr. Pedro Vidal

Dr. Pedro Vidal

Cirujano Plástico